Repercusiones

agosto 31, 2020

El pasado 6 de agosto el diario El Tribuno de Jujuy publicó mi último artículo. Gracias a ello, me invitaron al programa de radio de Laura Ballatore, Un día perfecto (Jujuy FM 101.7), en donde estuvimos charlando acerca de la pandemia, la cuarentena y la Autogestión Emocional.

Tanto Laura como Celeste y Luis fueron muy profesionales y atentos a la hora de preguntar y condujeron de muy buena forma la conversación. Como me entrevistaron vía teléfono fijo (estábamos en cuarentena estricta), el sonido de la grabación no quedó demasiado nítido.

De todos modos, me parece muy valedero poder aportar mis conocimientos en este tipo de programas que están muy cerca de la realidad de la gente y de la provincia. Habrá más…

Link al artículo en El Tribuno de Jujuy: https://www.eltribuno.com/jujuy/nota/2020-8-6-1-0-0-el-presente-el-futuro-el-disfrute-y-la-bucket-list

Programa “Un día perfecto” 5 de agosto: https://www.facebook.com/196684524028946/videos/591455061543705

Nadie en su sano juicio iba a pensar que pasaríamos el 2020 de esta manera.

De nada serviría, al momento, cargar de negatividad el entorno que nos rodea o lamentarnos por postergar sucesos aduciendo la razón de que teníamos el tiempo del mundo para llevarlos a cabo.

Las continuas restricciones permiten que valoremos más aquello que ya no podemos hacer. Siempre manifiesto que uno de los estados emocionales por excelencia que nos está dejando esta pandemia, es la melancolía, la cual se expresa a través de una especie de tristeza vaga e incómoda, a veces con recurrencia y con permanencia que no nos deja disfrutar del presente y que nos hace pensar que el pasado fue mejor, que no se repetirá y que no podremos vivir algo de semejante calibre o valía en un buen tiempo.

La mala noticia es que al día de hoy, esto último tiene un dejo de verdad, la buena es que cuando el Coronavirus nos deje un poco más tranquilos, la lección que aprendimos conseguirá que elevemos aún más nuestra capacidad de goce y de aprovechamiento del tiempo.

Creo que no debería haber más lugar para las tibiezas de turno.

Ahora bien: ¿Cómo deberíamos autogestionarnos en este momento tan particular?… A mi juicio, a través de dos vertientes de pensamiento una enfocada en el mismo presente y la otra, en el futuro.

Disfrutar leyendo, con música, haciendo deporte, mantener la cabeza ocupada, trabajar con toda la pasión posible, es decir propiciar continuas cuotas de emociones positivas, forma parte de lo momentáneo, de lo actual, del aquí y del ahora. Es el combustible que nos va a cargar para lo positivo que vendrá y para lo que deberemos estar preparados.

La segunda vertiente será referirnos a lo que queremos hacer, a lo que nos EMOCIONA, a lo que no nos vamos a perder por nada de este mundo, a con quién nos queremos encontrar, reencontrar o conocer. Lo podemos trabajar con una “bucket list”.

Todo esto, es lo que propongo y lo que quiero llevar a cabo.

En la dimensión “presente” me funciona dar mis clases virtuales, la lectura, mi colchoneta, mi pelota, mi kettlebel y el pasto (el gym se extraña), la música, agarrar la guitarra y los vivos de Skank.

Estaría muy bueno que, a partir de acá, sea tu turno para identificar tus cables a tierra que te energicen y te potencien, porque ese futuro promisorio, aunque no lo creas, está a la vuelta de la esquina…

“Bucket list”. Lista de deseos.

“Kettlebel”. Pesa rusa. Si no alcanza con esto, buscar una foto en Google.

“Skank”. Banda brasileña de Belo Horizonte que toca pop, rock, reggae, alternativo. Están cumpliendo 30 años de carrera.

En conjunto con el Coronavirus, el nuevo proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo se lleva todas las miradas en estos días en Argentina.

Recientemente, me sorprendí ingratamente al leer opiniones de gente que sigo, tanto en los ambientes académicos, empresariales y políticos.

Está claro que se respetan los pareceres de los demás, pero puedo visualizar y apreciar con todo detalle el exceso de las llamadas “respuestas autobiográficas”, es decir, el recurrir a mis propias experiencias o historias de vida para intentar ponerme en el lugar del otro. Es posible que tengan buenas intenciones, pero en estos casos tan delicados, hay que olvidarse de uno mismo y concentrar toda la energía en la verdadera y a la vez prodigiosa empatía de sentimiento.

La cuestión aquí no tiene mucho que ver con lo que piensa cada uno sino con como podemos hacer para erradicar una realidad dolorosa, clandestina y desoladora. Estoy a favor de la vida, pero no se trata de mí, ni de vos. Se trata de salud, libertad, respeto y de ponerse en el lugar de mujeres que indefectiblemente (sí o sí) se van a practicar un aborto y que a lo mejor, no tienen la capacidad de discernir las consecuencias de esto último por falta de educación, de cultura o de la presencia de realidades tan desgarradoras y desesperantes que ni siquiera tenemos la capacidad de imaginar.

No hace falta que estas mujeres por no compartir tu dogma, se mueran en lugares asquerosos e inseguros estigmatizadas como delincuentes. No lo merecemos como sociedad, si algún día, queremos salir del subdesarrollo propiciado por el populismo que nos gobernó en gran parte de nuestra historia.

El ejercicio va a estar en desaprender creencias que para estas realidades, ya no tienen sentido. Menos difamación, más apoyo, contención y acompañamiento, es el rol que nos va a tocar poner en práctica. Es el rol en el que me veo como hombre consciente y empático.