Hablamos de 2 características que están muy presentes en los perfeccionistas: La necesidad de controlarlo todo y la incapacidad de disfrutar.

Además, mencionamos en un ejemplo al tenista Rafael Nadal y vinculamos al perfeccionismo con el estrés.

Si te gustó, dale like al video y suscribite al canal de Youtube: youtube.com/estanislaotds.

También lo podés ver en Instagram TV.

Emociones positivas: ¡Qué importante que es incorporarlas en nuestra vida para vivir momentos de felicidad! En este caso, las relacionamos con los viajes. ¿Qué sentimos y qué vivimos cuando viajamos sólos? Hablamos de la confianza y de la curiosidad.

Si te gustó, dale like al video y suscribite al canal de Youtube: youtube.com/estanislaotds.

También lo podés ver en Instagram TV.

Gracias a la muy buena repercusión que tuvo el último artículo, me animé a filmar un video relatándolo que aquí se los comparto. Me parece otra manera de acercar contenido, más, en los tiempos que estamos viviendo.

En este sentido, tanto YouTube como Instagram TV, cumplen con este cometido.

Visitá el canal de YouTube: https://www.youtube.com/estanislaotds

El 10 de julio de 2021 siempre será recordado, entre otras cosas, porque refleja cabalmente el sentido de la mítica frase de Jorge Valdano (campeón del Mundo en el 86 y erudito de la lectura, Google para los centennials que no lo conozcan): “El fútbol es la cosa más importante de las menos importantes”.

Me sonaría y me parecería complicado tolerar a alguien que no se haya alegrado este sábado. A todos, o a casi la mayoría, nos conmovió el emotivo manifiesto de la justicia eterna: El mejor de la historia, por fin, obtenía un título para su país…

Casualmente ese anhelado festejo, trae consigo miles de significaciones y símbolos que recorrieron nuestro pasado y se moverán por nuestro futuro, entre ellos, la insistente lucha de una figura opacada, denostada, perseguida y que soportó de todo por parte de todos, a veces con ensañamiento y con mucha mala intención.

Hablo nada más y nada menos que de Ángel Di María, el cual sintió de diversas maneras los efectos de muchas situaciones estresantes en su cuerpo y en sus pensamientos, pero que pese a referenciar algún panorama desalentador, no se rindió, porque sabía que su periplo por la selección argentina no merecía terminar de la manera en la que varios periodistas y entusiastas del balompié vaticinaban.

Así, resistió, resistió y resistió, ayudó a Messi y de alguna manera, nos terminó ayudando a todos, convirtiéndose en el ejemplo más transparente que se me pueda ocurrir de LONGANIMIDAD, que no es otra cosa que la estrecha relación entre la perseverancia y la constancia de ánimo y de espíritu frente a continuas adversidades. Es una Resiliencia elevada, seguir, avanzar, no desistir y confiar en lo que somos y en lo que podemos dar, hacer y expresar.

Sus declaraciones al final del partido frente a Brasil evidencian el camino que tuvo que atravesar, hasta que, por fin, en el minuto 22, los miedos del pasado sucumbieron ante la perspectiva de la gloria para tener la sensación de que todo se corrige en un segundo…

¡Felicitaciones Fideo! Y las más sinceras disculpas, de alguien que también, alguna vez, cometió un exabrupto en contra de tu persona.

Párrafo aparte para las notables demostraciones de hidalguía de Messi, Tité y Neymar, este último también, un grande con todas las letras.

Cuatro Mundiales no los va a jugar cualquiera. Te esperamos en Qatar.

Publicado también en la versión impresa de El Tribuno de Jujuy el 15 de julio de 2021.

Balneário Camboriú. Santa Catarina. Brasil. Enero de 2004.

Nuestra mente y nuestro cerebro funcionan muchas veces de manera muy enigmática. En el momento menos pensado y ante un estímulo adecuado, pueden activarse gratos recuerdos que nos transportan hacia momentos complacientes y de alguna manera, bastante significativos y por qué no, disruptivos.

Esto me sucedió anoche, mirando un recital en YouTube de una banda de pop/rock brasilera que sigo hace algún tiempo. Antes de comenzar un tema, Rogério Flausino (el cantante) pronunció: «Esta canção é dos tempos do Baturité». Inmediatamente vinieron a mí memorias de aquella suntuosa boate referencia del sur de Brasil en los 90 y en principios de los 2000.

En aquel verano debía prepararme para enfrentar la recta final de mi Carrera Universitaria en Córdoba. Materias poco agradables y extensas me separaban de mi título y me avisaban que febrero sería un mes turbulento y con algún que otro sufrimiento (todavía no conocía, ni por asomo, las ventajas de la Autogestión Emocional ni de los pensamientos antídoto).

Un poco desconcertado y hastiado de la pasividad norteña (no me malinterpreten, quiero mucho a Jujuy, pero en ocasiones puede ser bastante aburrido) decidí que tenía que vivir algo lindo, agradable y motivante, antes de poner la cabeza (y el alma) en el estudio.

De esta manera, con mis padres resolvimos partir para el «oasis» que en ese momento, representaban las playas catarinenses. Ya no estaba en 2001, ya no eran tiempos del 1 a 1 y ya no podía volver a Camboriú con mi amigo el Topo (la pasamos genial), ni económicamente, ni por cuestiones de agenda.

Tengo hermosos recuerdos de esos días, el departamento arriba del correo, la «particular» caiprinha de uva, los partidos del Preolímpico de la selección de Bielsa (el fútbol nunca falta), los entrenamientos y las caminatas en la arena, etc. Puedo decir que efectivamente fue el último verano que viajé con ellos fuera del país. Afortunadamente, estoy transitando esta pandemia con su compañía y están a mi lado. Todo un triunfo…

Volviendo al viaje en sí, lo planteo como disruptivo porque sentó las bases de mi adoración por lo experiencial. Años después viajaría con otros amigos y sólo, descubriendo en esta última modalidad una gratificación inconmensurable y una práctica fantástica para habilidades de la Inteligencia Emocional como el Autoconocimiento y la Empatía.

Un sábado a la noche, con mis 22 años y con toda la energía cargada, tomé el famoso «bondinho» (ómnibus que recorre varios atractivos de la ciudad) desde el centro hasta la Zona Sul e ingresé a la tan mentada «Baturité» con la certeza de que habría pocos compatriotas adentro. Efectivamente así fue, y estaba bien para mí, ya que quería interactuar con gente local.

En resumen, volví al departamento cerca de las 10 de la mañana, contento, alegre, con espíritu aventurero y con la sensación de disfrute a flor de piel. Hoy lo recuerdo y lo transmito para recordarte que lo eudaimónico es el principal alimento de una vida con sentido, con significado y con autonomía. Supera y trasciende por mucho a lo hedónico y al principio puro del placer (aunque también lo necesitamos de vez en cuando). Quién no se deleita con una portentosa y famosa hamburguesa cuando tiene hambre… Pero… Una vez que te la comiste… Desaparece toda su influencia, su recuerdo y el subidón de la expectativa previa. Es un goce breve, instantáneo y que no se inmortaliza.

Lo experiencial perdura, se agiganta, se eterniza, te brillan los ojos al contarlo y al rememorarlo y probablemente, te transformes desde el sentimiento y la expresividad en Héctor Alterio en Caballos Salvajes verbalizando su famosa frase: «La puta que vale la pena estar vivo».

Ante una próxima disyuntiva (que ojalá te aparezca) entre un IPhone o un viaje que nunca hiciste, deberías elegir lo segundo. No quiero sonar autoritario, pero la ciencia me respalda. Estás avisado…

Nota: Este artículo también fue publicado en el Diario El Tribuno de Jujuy el 13 de febrero: https://www.eltribuno.com/jujuy/nota/2021-2-13-1-0-0-la-felicidad-en-los-tiempos-de-baturite

La idea de este ciclo es conversar con «personajes virtuosos» que tengan una historia de vida desafiante, sueños y anhelos por los cuales luchar y seguir adelante. Una visión, un deseo, autoconfianza y consistencia distinguen a Cristina, que con certeza, dará todo de sí misma para clasificar por primera vez con su selección a un Campeonato del Mundo.

Hablamos de esperanzas, de la propia autoconfianza, de la visualización, de resiliencia y también surgió del tema de las resistencias al desarrollo del fútbol femenino en su país y en el nuestro. Síndrome de Procusto…

Como se enfatiza en un momento del video… ¡Mil gracias a Cristina por su predisposición!

Quedó una charla imperdible.

Visitá el canal de YouTube: https://www.youtube.com/estanislaotds

¿Se puede aprender Inteligencia Emocional mirando películas? Desde luego que sí…

Analizo la rivalidad entre estos dos grandes de la Fórmula 1 hablando de Empatía, Resiliencia y Longanimidad, entre otras cosas.

Visitá el canal de YouTube: https://www.youtube.com/estanislaotds

Repercusiones

agosto 31, 2020

El pasado 6 de agosto el diario El Tribuno de Jujuy publicó mi último artículo. Gracias a ello, me invitaron al programa de radio de Laura Ballatore, Un día perfecto (Jujuy FM 101.7), en donde estuvimos charlando acerca de la pandemia, la cuarentena y la Autogestión Emocional.

Tanto Laura como Celeste y Luis fueron muy profesionales y atentos a la hora de preguntar y condujeron de muy buena forma la conversación. Como me entrevistaron vía teléfono fijo (estábamos en cuarentena estricta), el sonido de la grabación no quedó demasiado nítido.

De todos modos, me parece muy valedero poder aportar mis conocimientos en este tipo de programas que están muy cerca de la realidad de la gente y de la provincia. Habrá más…

Link al artículo en El Tribuno de Jujuy: https://www.eltribuno.com/jujuy/nota/2020-8-6-1-0-0-el-presente-el-futuro-el-disfrute-y-la-bucket-list

Programa «Un día perfecto» 5 de agosto: https://www.facebook.com/196684524028946/videos/591455061543705

Nadie en su sano juicio iba a pensar que pasaríamos el 2020 de esta manera.

De nada serviría, al momento, cargar de negatividad el entorno que nos rodea o lamentarnos por postergar sucesos aduciendo la razón de que teníamos el tiempo del mundo para llevarlos a cabo.

Las continuas restricciones permiten que valoremos más aquello que ya no podemos hacer. Siempre manifiesto que uno de los estados emocionales por excelencia que nos está dejando esta pandemia, es la melancolía, la cual se expresa a través de una especie de tristeza vaga e incómoda, a veces con recurrencia y con permanencia que no nos deja disfrutar del presente y que nos hace pensar que el pasado fue mejor, que no se repetirá y que no podremos vivir algo de semejante calibre o valía en un buen tiempo.

La mala noticia es que al día de hoy, esto último tiene un dejo de verdad, la buena es que cuando el Coronavirus nos deje un poco más tranquilos, la lección que aprendimos conseguirá que elevemos aún más nuestra capacidad de goce y de aprovechamiento del tiempo.

Creo que no debería haber más lugar para las tibiezas de turno.

Ahora bien: ¿Cómo deberíamos autogestionarnos en este momento tan particular?… A mi juicio, a través de dos vertientes de pensamiento una enfocada en el mismo presente y la otra, en el futuro.

Disfrutar leyendo, con música, haciendo deporte, mantener la cabeza ocupada, trabajar con toda la pasión posible, es decir propiciar continuas cuotas de emociones positivas, forma parte de lo momentáneo, de lo actual, del aquí y del ahora. Es el combustible que nos va a cargar para lo positivo que vendrá y para lo que deberemos estar preparados.

La segunda vertiente será referirnos a lo que queremos hacer, a lo que nos EMOCIONA, a lo que no nos vamos a perder por nada de este mundo, a con quién nos queremos encontrar, reencontrar o conocer. Lo podemos trabajar con una «bucket list».

Todo esto, es lo que propongo y lo que quiero llevar a cabo.

En la dimensión «presente» me funciona dar mis clases virtuales, la lectura, mi colchoneta, mi pelota, mi kettlebel y el pasto (el gym se extraña), la música, agarrar la guitarra y los vivos de Skank.

Estaría muy bueno que, a partir de acá, sea tu turno para identificar tus cables a tierra que te energicen y te potencien, porque ese futuro promisorio, aunque no lo creas, está a la vuelta de la esquina…

«Bucket list». Lista de deseos.

«Kettlebel». Pesa rusa. Si no alcanza con esto, buscar una foto en Google.

«Skank». Banda brasileña de Belo Horizonte que toca pop, rock, reggae, alternativo. Están cumpliendo 30 años de carrera.

En estos prácticamente setenta y algo de días que llevamos de cuarentena, pude generar distintas instancias de intercambio de conocimientos, charlas, webinares, vivos de Instagram, etc.

Este tipo de conversaciones se convirtieron en una herramienta fantástica para aprender y nutrirnos de todo tipo de experiencias en un tiempo tan particular como es una situación de pandemia.

El 26 de abril, a través de Instagram, recomendé algunos libros y películas relacionados con la Inteligencia Emocional. Ya el 26 de mayo, justo un mes después, dicté el Webinar «Autogestión Emocional en tiempos de Cuarentena».

Ayer 2 de junio, tuvimos una linda charla sobre el manejo de emociones y la motivación para todo el handball del club cordobés Barrio Parque.

Desde ya que me encantan y disfruto mucho el hecho de poder generar esta clase de espacios tan enriquecedores y dinámicos. Habrá más…

PD Pueden encontrar los dos primeros eventos en mi canal de YouTube.