En estos últimos tiempos pude apreciar que mucha gente  tiene problemas con el concepto de MISIÓN

Una cosa es que mis alumnos de Administración de primer año de la facultad experimenten algún tipo de confusión (la cual será debidamente corregida en cada oportunidad), pero otra muy distinta es que profesionales con experiencia muestren alguna duda acerca de un concepto básico y tan importante

A ver, repasemos:

La MISIÓN es:

La función o tarea básica de una organización.

Su razón de ser y de existir.

Debe presentar características distintivas de la empresa a la que se está refiriendo.

Debe estar orientada a la satisfacción de necesidades.

Tiene que perseguir la trascendencia.

Tiene que ser emocional.

Debe incluir alguna especie de “sentido místico” que todos los miembros de la organización y todos los interesados en la misma reconozcan explícita o implícitamente.

Para que nos quede claro… Siempre  debemos hacernos la pregunta: ¿Por qué existe mi organización? ¿Para qué existe la misma?  Automáticamente, y a partir de la respuesta que obtengamos, podremos encaminar el enunciado de la misión para nuestra empresa.

Además, debemos tener en cuenta los siguientes factores a la hora de elaborarla:

1-Los valores que quiero pregonar y los que deben internalizar la totalidad del grupo humano con el que se trabaja.

2-El ámbito geográfico en el cual actúa la organización.

3-La contribución a la sociedad.

4-La visión.

5-La historia y el perfil de la empresa (asociada a los valores).

6-El equilibrio entre las necesidades opuestas de los públicos interesados en el accionar de la empresa.

En fin, para terminar les dejo la misión de Nike: “Traer inspiración e innovación para cada atleta en el mundo. Si tienes un cuerpo eres un atleta”. ¿Les parece que cumple con todos los requisitos? ¿Pueden advertir el sentido místico del que hablamos recientemente?

Recuerden, la MISIÓN nunca es un OBJETIVO, a partir de la primera, formulamos los segundos. La misión es la guía para elaborar los restantes tipos de planes: objetivos, estrategias, políticas, programas. No se olviden.. Por favor…

PD Pronto más artículos referentes a Empresas Familiares.

PD 2 Me gustó la misión de Nike, pero no me gustan para nada algunos de sus productos: ¡Qué se le va a hacer!

De Kuyper, licorería holandesa. Miembro Henokien

Un exclusivo grupo de 40 Empresas Familiares: 14 italianas, 12 francesas, 5 japonesas, 3 alemanas, 2 holandesas, 2 suizas, una belga y una de Irlanda del Norte, conforman una organización internacional creada en 1.981 que agrupa a compañías con un mínimo de 200 años de edad y con ciertas características particulares: “The Henokiens”

Por ejemplo, la familia debe ser la dueña de la empresa o la titular de una participación mayoritaria (un descendiente del fundador todavía debe gestionar la compañía o ser miembro del Consejo de Administración). Además, la firma tiene que tener una buena salud financiera y acreditar el “ser moderno” en sus prácticas organizacionales.

El objetivo de esta asociación de notables empresas es ni más ni menos que pregonar el valor del concepto de la Empresa Familiar como una alternativa real a las multinacionales, desarrollando a sus miembros en base a esta filosofía.

“No dormirse en los laureles, siempre tratando de hacerlo mejor que la generación anterior” es el lema y el principio rector de la asociación, frase, que como podemos ver, inculca la “mejora continua”.

La solidez es el principal criterio para incorporarse a los Henokiens, por lo que empresas de tamaños muy diferentes pueden encontrarse dentro de la asociación.

Ahora bien, después de conocer esta interesante historia, que lindo sería que dentro de unos años, no digo 200, porque me parece un horizonte temporal demasiado lejano, en Latinoamérica tengamos Empresas Familiares con historias de vida interesantes y con un éxito notable, que internalicen un sentido de trascendencia que guie una visión y que sea el alimento principal para desarrollar tanto empresas eficientes como familias felices y orgullosas.

Como dije anteriormente en AFA: Una típica Empresa Familiar, el famoso “Sin mí no son nada” o el repetido latiguillo de “Las cosas siempre las hicimos así” deben quedar de lado por la SALUD de las Empresas Familares… Por acostumbrarnos a frases como éstas, solamente un 10% llegan a una 3ra generación… Una pena, teniendo la certeza de todo el empleo que generan y lo que representan para la sociedad, no solamente en nuestro país, sino, en todo el mundo.

En fin, para un próximo post veré si consigo información interesante de alguna Henokien para que conozcamos su historia… La vigencia en estos casos debe servirnos de ejemplo…